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El Arzobispo de Burgos, Mario Iceta, fue nombrado Comisionado Pontificio en el caso. / Crédito: Arquidiócesis de Burgos
Personal de ACI Prensa, 10 de junio de 2024 / 17:30 horas (CNA).
El Tribunal Eclesiástico del Arzobispado de Burgos en España ha acusado formalmente a las monjas de la Clare Pobre del Monasterio de Belorado con cisma, iniciando procedimientos que pronto podrían resultar en la excomunión de las monjas renegadas.
Las propias monjas acusadas publicaron en redes sociales la carta recibida del órgano jurisdiccional a tal efecto. La carta, dirigida a la hermana María Sión de la Trinidad, cita a la madre superiora mencionada para comparecer ante el tribunal para testificar sobre las posiciones cismáticas que las monjas hicieron públicas el mes pasado. La carta advierte a los religiosos católicos que, si mantienen estas posiciones, están sujetos a ser condenados por el delito de cisma, punible con excomunión de acuerdo con el Código de Derecho Canónico.
La carta del tribunal especifica que las dos llamadas monjas Manifiesto Católico y alegado carta de cisma, firmada por la Hermana Isabel de la Trinidad, así como sus cartas solicitando tutela y aceptación por parte del falso obispo excomulgado Pablo de Rojas «constituyen el delito de cisma tipificado en el Código de Derecho Canónico de conformidad con el canon 751, cuya pena está prevista en el canon 1364 § 1 y que conlleva la expulsión de la vida consagrada».
Canon 751 define el cisma como «el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión con los miembros de la Iglesia sujetos a él».
El Arzobispado de Burgos estableció un plazo de 10 días naturales a partir de la recepción del decreto para comparecer ante el tribunal. Si la hermana citada no va acompañada de un abogado, se le asignará uno de oficio para que pueda «ejercer su derecho de defensa expresando su posición» sobre lo que ha sucedido.
Si no comparece dentro de ese plazo, “se dictará el decreto correspondiente, de conformidad con la ley” que establecerá la pena asociada al delito de cisma, que es excomunión «latae sentenciae.».
El grupo de Poor Clares respondió a través de su cuenta de redes sociales en Instagram, afirmando que «nuestro manifiesto católico y nuestras declaraciones posteriores son claras y deberían haber tenido la consecuencia automática de nuestra exclusión del ámbito de aplicación del Derecho canónico». Además, acusan al arzobispo de Burgos, Mario Iceta, de haber «usurpado» su representación legal «al acceder a la administración de los inmuebles y al control de las cuentas bancarias, a las que dejamos de tener acceso el 4 de junio».
Presencia de los enviados del arzobispo en Belorado
El 29 de mayo, la Santa Sede nombró a Iceta como comisionado pontificio.
Según el Arzobispado de Burgos, el 6 de junio, tres personas enviadas por el comisario pontificio visitaron el Monasterio de Santa Clara de Belorado «con el fin de establecer una línea de diálogo y diálogo con las monjas, en particular con las mayores».
La delegación incluyó a la Hermana Carmen Ruiz, secretaria de la Federación de Clarisas de Nuestra Señora de Aranzazu, Rodrigo Sáiz en representación del Comisionado Pontificio, y Carlos Azcona, notario del tribunal eclesiástico, «responsable de transmitir las notificaciones pertinentes de este tribunal sobre la apertura del proceso canónico correspondiente a la declaración de abandono de la Iglesia Católica» y a la notaria María Rosa Garrido.
Resumiendo la visita, el arzobispado informó de que la antigua abadesa de la comunidad, la hermana Isabel de la Trinidad, dio a conocer a través de las hermanas Belén y Sirón que, a excepción de Garrido, «los demás «no fueron bien recibidos» en el monasterio y que debían irse».
Para el arzobispado, tanto la denuncia presentada por las Clarisas Pobres contra Iceta como su ratificación en los tribunales, además de la respuesta a la visita del 6 de junio, «pueden interpretarse como gestos de hostilidad que manifiestan la intención nula de la comunidad de establecer cualquier diálogo con la persona designada por la Santa Sede y su equipo. Aun así, el comisario pontificio mantiene su deseo de tender puentes y encontrar formas adecuadas de llegar a una solución».
Las monjas, por su parte, mantuvieron: «Es realmente difícil para nosotros clasificar todos estos acontecimientos como signos de paciencia y diálogo».
Dado que los decretos fueron entregados en mano el 6 de junio, la fecha límite para que la hermana Sión comparezca para testificar en la corte es el domingo 16 de junio.
No todas las monjas se enfrentan a la excomunión
Quedan 15 monjas en el monasterio de Belorado tras la partida de la hermana Amparo, que decidió irse el mes pasado «para no pertenecer a esa secta».
El 15 de mayo, 10 de las hermanas defendieron su posición en la televisión. Cinco no han hablado públicamente. Estos son los más antiguos, a quienes el arzobispado considera fuera del manifiesto sedevacantista y la declaración cismática.
Esta historia fue publicada por primera vez por ACI Prensa, socio de noticias en español de CNA. Ha sido traducido y adaptado por CNA.
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