
El Papa León XIV tiene una audiencia con la Rota Romana el 21 de noviembre de 2025, en el Vaticano. / Crédito: Medios del Vaticano
Personal de ACI Prensa, 22 de noviembre de 2025 / 10:00 am (CNA).
En un firme llamamiento a evitar la «falsa misericordia» en los procedimientos de anulación del matrimonio, el Papa León XIV recordó que la compasión no puede ignorar la verdad.
Durante un Audiencia del viernes con los participantes en el curso de formación jurídico-pastoral de la Rota romana, el tribunal de apelación de la Santa Sede, el Santo Padre leyó un largo discurso en el que recordó la importancia de la reforma de los procesos de anulación del matrimonio iniciada por el Papa Francisco hace diez años.
El pontífice hizo hincapié en que la teología, el derecho y la pastoral deben entenderse de manera armoniosa, no como áreas separadas u opuestas, y señaló que los procedimientos de anulación no son simplemente procedimientos técnicos para obtener el «estado libre de las personas», sino más bien un servicio eclesial basado en la búsqueda de la verdad y en la pastoral familiar.
Procesos judiciales al servicio de la verdad
En este contexto, el Papa León subrayó que los procesos judiciales eclesiales deben estar «al servicio de la verdad» y reiteró también que debe tenerse en cuenta «el misterio del pacto conyugal».
«Un aspecto fundamental del servicio pastoral funciona en la autoridad judicial: la diaconía [ministerio] de la verdad. Toda persona fiel, toda familia, toda comunidad necesita la verdad sobre su situación eclesial para recorrer bien el camino de la fe y de la caridad. La verdad sobre los derechos personales y comunitarios se sitúa en este contexto: la verdad jurídica declarada en los procesos eclesiásticos es un aspecto de la verdad existencial dentro de la Iglesia», afirmó.
En consecuencia, el Santo Padre señaló que «la autoridad sagrada es la participación en la autoridad de Cristo, y su servicio a la verdad es una forma de conocer y abrazar la verdad última, que es Cristo mismo».
Una manifestación de justicia y misericordia
A continuación, recordó que, a juicio de Dios sobre la salvación, «su perdón del pecador arrepentido siempre está obrando, pero el juicio humano sobre la nulidad del matrimonio no puede, sin embargo, ser manipulado por una falsa misericordia».
«Cualquier actividad contraria al servicio del proceso de la verdad debe considerarse ciertamente injusta. Sin embargo, es precisamente en el ejercicio adecuado de la autoridad judicial donde debe practicarse la verdadera misericordia», subrayó.
A este respecto, el Papa León XIV insistió en que el proceso de nulidad matrimonial puede verse como «una contribución de los profesionales de la justicia para satisfacer la necesidad de justicia que está tan profundamente arraigada en la conciencia de los fieles y, por lo tanto, para llevar a cabo una obra justa motivada por la verdadera misericordia».
«El objetivo de la reforma», añadió, «que es hacer que el proceso sea más accesible y rápido, pero nunca a expensas de la verdad, aparece así como una manifestación de justicia y misericordia».
El pontífice también hizo hincapié en la urgencia de garantizar el realismo en los casos de anulación y apeló a la responsabilidad de los jueces de la Rota romana. Por lo tanto, los animó a considerar la institución del proceso judicial «como un instrumento de justicia» en el que hay «un juez imparcial» y el objetivo es buscar «un gran beneficio para todos los interesados y para la propia Iglesia».
Hizo hincapié en la importancia de hacer «esfuerzos para promover la reconciliación entre los cónyuges son muy importantes, incluso, cuando sea posible, a través de la validación del matrimonio».
«Detrás de los tecnicismos procedimentales, con la fiel aplicación de la legislación vigente, están en juego los presupuestos eclesiológicos del proceso matrimonial: la búsqueda de la verdad y el propio «salus animarum» [la salvación de las almas]», señaló.
Sinergia entre justicia y pastoral
El Papa León recordó a este respecto que, en los últimos años, ha habido «una creciente conciencia de la inclusión de la actividad judicial de la Iglesia en el ámbito del matrimonio dentro de la atención pastoral general de la familia».
«Esta pastoral», señaló, «no puede ignorar o subestimar el trabajo de los tribunales eclesiásticos, y estos últimos no deben olvidar que su contribución específica a la justicia es una pieza en la tarea de promover el bien de las familias, con especial referencia a las personas en dificultades».
Así, subrayó que «la sinergia entre la atención pastoral a las situaciones críticas y la esfera judicial ha encontrado una expresión significativa en la realización de investigaciones preliminares destinadas a determinar la existencia de motivos para iniciar un caso de nulidad».
Esta historia fue publicado por primera vez por ACI Prensa, socio de noticias en español de CNA. Ha sido traducido y adaptado por CNA.
