La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, firmó el 20 de agosto un proyecto de ley que criminaliza la “interferencia” con la atención “reproductiva” o de “afirmación de género”, una ley que, según sus opositores, tiene graves implicaciones para la libertad de expresión. La ley criminaliza causar “daño emocional” a quienes buscan o brindan “servicios de atención médica reproductiva”. También prohíbe filmar y compartir videos a menos de 100 pies de una clínica de aborto. Bajo la nueva ley, un oficial puede “ordenar la dispersión inmediata de una reunión que impida sustancialmente el acceso o la salida de…

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