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El Vaticano inauguró el 31 de octubre de 2024 un centro para recibir a peregrinos y turistas antes de que visiten la Basílica de San Pedro. / Crédito: Daniel Ibañez/CNA
Ciudad del Vaticano, 5 de noviembre de 2024 / 11:40 a. m. (CNA).
El Vaticano abrió la semana pasada un centro para recibir a peregrinos y turistas antes de que visiten la Basílica de San Pedro.
El espacio, que fue inaugurado el 31 de octubre, tiene como objetivo proporcionar información práctica, artística y espiritual a los visitantes de la basílica vaticana, especialmente durante momentos de mayor afluencia de lo habitual, como se espera durante el Año Jubilar 2025.
El Papa Francisco dijo en una reunión reciente con sacerdotes que escuchan confesiones en la Basílica de San Pedro, que la iglesia recibe más de 40.000 visitantes al día.

El centro de bienvenida también ofrecerá apoyo a los visitantes con discapacidades físicas y venderá objetos oficiales de la marca de la Basílica de San Pedro.
El “Área Oficial”, como llama el Vaticano al centro, se encuentra a unos cinco minutos a pie de la Plaza de San Pedro, al final de la vía principal que conduce a la basílica, en la dirección Via della Conciliazione 3a.
El Vaticano se ha asociado con dos organizaciones italianas, la organización sin ánimo de lucro BeHuman y la empresa con ánimo de lucro Civita Mostre e Musei, para crear el centro de bienvenida, que también contará con sacerdotes, religiosos y laicos disponibles para conversaciones espirituales, “escucha y empatía”, según un comunicado de prensa.

El Vaticano también planea utilizar el centro de visitantes para ofrecer oportunidades educativas a niños y adolescentes, y acogerá visitas escolares durante el año santo de 2025.
En su audiencia del 24 de octubre con los sacerdotes franciscanos de los Frailes Menores Conventuales, a quienes se les confía la confesión en la Basílica de San Pedro, el Papa Francisco dijo que, si bien muchas personas vienen al Vaticano “para rezar ante la tumba del primero de los apóstoles, para confirmar su fe y su comunión con la Iglesia, para confiar intenciones queridas al Señor... Otros, incluso de diferentes credos, entran como ‘turistas’, atraídos por la belleza, la historia, el encanto del arte”.
“Pero en todos hay una gran búsqueda, consciente o inconsciente: la búsqueda de Dios, de la belleza y de la bondad eterna”, dijo.
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