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Redacción de Washington, D.C., 8 de diciembre de 2025 / 14:00 pm (CNA).
El obispo Michael Duca ha concedido una dispensa de la asistencia a la Misa dominical a los inmigrantes que temen la deportación en la Diócesis de Baton Rouge, la cuarta diócesis estadounidense en hacerlo.
La noticia de la dispensa llega en medio de una mayor presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Luisiana como parte de la operación “Swamp Sweep” de la administración Trump, la cual ha sido reportada como una operación que incluye el despliegue de 250 agentes de la Patrulla Fronteriza en la región y planes para arrestar a 5,000 personas en Luisiana y Misisipi.
“Con la reciente y publicitada llegada de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) al sur de Luisiana y al área metropolitana de Baton Rouge, y dado que muchos de los fieles temen genuinamente las acciones de control migratorio, lo que hace insostenible para ellos asistir a Misa los domingos y días de precepto, por la presente concedo una dispensa de la obligación de asistir a Misa para aquellos católicos que legítimamente temen participar en la Misa debido a su miedo”, dijo Duca “con el corazón apesadumbrado” en una carta pastoral fechada el 4 de diciembre.
El obispo de Baton Rouge dijo que la dispensa permanecería vigente “hasta que el católico individual determine que es seguro asistir a Misa de nuevo” o hasta que la dispensa sea revocada.
Duca instruyó a los fieles que elijan quedarse en casa de acuerdo con la dispensa a reunirse como familia para orar el domingo. “Leer las lecturas de la Misa diaria, rezar el rosario o recitar una novena por protección intercesora son prácticas espirituales alternativas adecuadas para quienes aceptan esta dispensa”, dijo.
Duca se une a los obispos de las diócesis de San Bernardino, California; Nashville, Tennessee; y Charlotte, Carolina del Norte, al conceder dicha dispensa en 2025.
“La seguridad nacional y la protección de la dignidad humana no son incompatibles”, continuó Duca en su carta, pidiendo “una solución justa a esta difícil situación en nuestro país”. Señaló que los esfuerzos de deportación han afectado no solo a la comunidad católica hispana, sino también a refugiados e inmigrantes de todas las denominaciones. “Estos son nuestros vecinos, compañeros de trabajo y feligreses”, dijo.
El obispo concluyó: “Por ahora, oremos por aquellos afectados directamente, especialmente durante este tiempo de Adviento, un tiempo en el que deberíamos estar anticipando la alegría de la Navidad, rodeados por nuestra familia en celebración en lugar de experimentar ansiedad y miedo”.
“A través de nuestras oraciones y acciones, que aquellos que están sufriendo sepan que las palabras de Jesús están dirigidas personalmente a cada uno de ellos”, dijo.
La carta de Duca llega después de que la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) emitió un mensaje especial condenara “la deportación masiva e indiscriminada de personas” en noviembre.
