El Antiguo Testamento contiene más de 300 profecías sobre Jesús, que muestran el plan de Dios para el Mesías mucho antes de su llegada.
Los eruditos estiman que Jesús cumplió entre 300 y 574 promesas específicas del Antiguo Testamento, destacando el propósito divino detrás de su vida y acciones.
Dios proporcionó predicciones detalladas sobre el nacimiento, el linaje, el ministerio, el sufrimiento y la resurrección de Jesús, afirmando la exactitud de estas antiguas escrituras.
La improbabilidad estadística de que una persona cumpla tantas profecías específicas apunta a un diseño divino más que a una mera casualidad, reforzando la fiabilidad de la Palabra de Dios.