
El Papa León XIV se dirige a los representantes pontificios el 10 de junio de 2025 en el Vaticano. / Crédito: Vatican Media
Ciudad del Vaticano, 10 de junio de 2025 / 14:11 pm (CNA).
El Papa León XIV recibió a los representantes pontificios en el Vaticano el martes, recordándoles que la Iglesia “siempre defenderá el derecho sacrosanto a creer en Dios” y que esta vida “no está a merced de los poderes de este mundo”.
En el 10 de junio discurso pronunciado en la Sala Clementina del Palacio Apostólico Vaticano, agradeció a los nuncios apostólicos y a las organizaciones internacionales de todo el mundo por su labor.
El pontífice señaló que “no hay país en el mundo” con un cuerpo diplomático tan universal y unido como el de la Santa Sede: “Estamos unidos en Cristo y estamos unidos en la Iglesia”.
“Digo esto pensando ciertamente en la dedicación y la organización, pero, aún más, en las motivaciones que los guían, el estilo pastoral que debe caracterizarlos, el espíritu de fe que nos inspira”, añadió.
Les agradeció especialmente por poder confiar en la documentación, las reflexiones y los resúmenes preparados por los diplomáticos cuando se enfrentan a una situación que concierne a la Iglesia en un país determinado. “Esto es para mí motivo de gran aprecio y gratitud”, reiteró.

‘¡Sean siempre los ojos de Pedro!’
El Papa León XIV compartió entonces con los presentes el relato de los Hechos de los Apóstoles (3, 1-10) sobre la curación del paralítico, una escena que, en su opinión, “describe bien el ministerio de Pedro”.
Para el pontífice, el hombre que pide limosna en la Puerta Hermosa del Templo representa “la imagen de una humanidad que ha perdido la esperanza y está resignada”.
“Todavía hoy, la Iglesia se encuentra a menudo con hombres y mujeres que ya no tienen alegría, a quienes la sociedad ha marginado, o a quienes la vida ha obligado en cierto sentido a mendigar su existencia”, lamentó.
Tras mirarlo a los ojos, relató el Papa, Pedro dijo al paralítico: “No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy: en nombre de Jesucristo Nazareno, [levántate y] camina”.
Tras citar este pasaje, el Papa León señaló que “mirar a los ojos significa construir una relación. El ministerio de Pedro es crear relaciones, puentes: y un representante del Papa, ante todo, sirve a esta invitación a mirar a los ojos”.
“¡Sean siempre los ojos de Pedro! Sean hombres capaces de construir relaciones donde es más difícil hacerlo”, les exhortó el Papa, pidiéndoles que lo hicieran con humildad y realismo.
El Santo Padre también depositó su confianza en el cuerpo diplomático de la Santa Sede para que “todos sepan que la Iglesia está siempre dispuesta a todo por amor, que está siempre del lado de los últimos, de los pobres, y que siempre defenderá el derecho sacrosanto a creer en Dios, a creer que esta vida no está a merced de los poderes de este mundo, sino que está atravesada por un significado misterioso”.
También les animó a “tener siempre una mirada de bendición, porque el ministerio de Pedro es bendecir, es decir, saber ver siempre el bien, incluso el que está oculto”.
“Siéntanse misioneros, enviados por el Papa para ser instrumentos de comunión, de unidad, al servicio de la dignidad de la persona humana, promoviendo en todas partes relaciones sinceras y constructivas con las autoridades con las que están llamados a cooperar”, instó.
En conclusión, reiteró que su trabajo “esté siempre iluminado por la sana decisión por la santidad”.
Tras el discurso, los representantes pontificios recibieron del Papa un anillo con la inscripción “sub umbra Petri” (“bajo la sombra de Pedro”, cf. Hch 5, 15) como signo de comunión.
Esta historia fue publicada originalmente por ACI Prensa, socio de noticias en español de CNA. Ha sido traducida y adaptada por CNA.
