El Vaticano exhibe el legado de Rafael con la reapertura de la Sala de Constantino





La «Sala de Constantino» es la obra maestra de Rafael, que representa la victoria de Constantino sobre Majencio en el Puente Milvio. / Crédito: Vatican Media

Ciudad del Vaticano, 30 de junio de 2025 / 07:00 am (CNA).

Tras una década de minuciosa restauración, la imponente Sala de Constantino en el Palacio Apostólico del Vaticano, que alberga la obra maestra de Rafael que representa la victoria de Constantino sobre Majencio en el Puente Milvio, ha sido devuelta a su esplendor original.

Este espacio, el más grande de las conocidas Estancias de Rafael, fue cerrado parcialmente al público en 2015 debido a delicados trabajos de conservación que culminaron en un resultado descrito como «ejemplar» por los Museos Vaticanos.

«En cierto modo, hemos reescrito la historia del arte», explicó Barbara Jatta, directora de los Museos Vaticanos, durante una presentación a la prensa el 26 de junio celebrada en los Museos Vaticanos. Estuvo acompañada por Fabrizio Biferali, supervisor del departamento de arte de los siglos XV y XVI; Fabio Piacentini y Francesca Persegati del Laboratorio de Restauración de Pinturas y Materiales Líneos; y Fabio Morresi, jefe de la Oficina de Investigación Científica, quienes destacaron el valor científico, técnico y simbólico de un proyecto que ha sacado a la luz descubrimientos revolucionarios sobre las técnicas y métodos del maestro renacentista.

La restauración, que comenzó en marzo de 2015 y finalizó en diciembre de 2024, no solo ha devuelto el brillo a los frescos que el Papa León X encargó pintar a Rafael Sanzio (1483–1520), sino que también ha revelado importantes innovaciones técnicas y artísticas sobre uno de los grandes talleres del Renacimiento.

El proceso, llevado a cabo en ocho fases, comenzó con la pared de «La visión de la cruz» y concluyó con la bóveda decorada por Tommaso Laureti. La planificación de los andamios siguió la misma secuencia que la ejecución original de las pinturas, permitiendo una interpretación diacrónica de la evolución del complejo.

Rafael y la pintura al óleo: Un descubrimiento revolucionario

Una de las mayores revelaciones del proyecto ha sido la confirmación de que dos figuras femeninas —Comitas e Iustitia— fueron ejecutadas directamente por Rafael al óleo, una técnica extremadamente inusual para los murales de la época. «Sabíamos por las fuentes que Rafael hacía experimentos, pero no sabíamos cuáles», explicó Jatta.

Gracias a análisis científicos como la refractografía infrarroja a 1.900 nanómetros, la luz ultravioleta en falso color y estudios químicos de la capa pictórica, se identificó una preparación especial de colofonia, una resina natural calentada y aplicada sobre la pared. Esta técnica habría permitido a Rafael realizar retoques y lograr una unidad visual no posible con el fresco tradicional.

«Esta fue su última gran empresa decorativa y representa una verdadera revolución técnica», dijo Piacentini, quien fue responsable del proyecto de restauración desde el principio. La presencia de clavos en la pared indica que Rafael tenía la intención de pintar toda la sala al óleo, un proyecto interrumpido por su prematura muerte en 1520 cuando solo tenía 37 años.

La obra fue continuada por sus discípulos Giulio Romano y Giovanni Francesco Penni, quienes pintaron las escenas al fresco restantes. «Fue un trabajo de años, comparable al de un equipo del Renacimiento: restauradores, químicos, ingenieros y expertos en patrimonio trabajaron como en un verdadero taller», enfatizó Jatta, quien también elogió la coordinación de Persegati en el laboratorio más antiguo del Vaticano.

Un palimpsesto pictórico del siglo XVI

La Sala de Constantino, diseñada para recepciones oficiales y llamada así por el emperador que otorgó la libertad de culto y, por tanto, sacó al cristianismo de la clandestinidad con el Edicto de Milán (año 313 d.C.), constituye una especie de palimpsesto artístico (una tablilla antigua en la que se podía borrar y volver a escribir). Fue decorada durante más de 60 años bajo cinco pontificados —desde León X hasta Sixto V— con trabajos realizados por diferentes artistas y talleres, lo que la convierte en una síntesis excepcional de la pintura romana del siglo XVI.

Sus paredes representan cuatro episodios clave: «La visión de la cruz», «La batalla del Puente Milvio», «El bautismo de Constantino» y «La donación de Roma». Todos ellos simbolizan la transición de la Roma pagana a la Roma cristiana y constituyen, según Jatta, «la sala más importante política y programáticamente del complejo».

Una bóveda que engaña a la vista

Otro punto destacado del proyecto es la restauración de la bóveda pintada con una escena alegórica del triunfo del cristianismo sobre el paganismo por Tommaso Laureti durante el pontificado de Sixto V. Entre los descubrimientos se encuentra la ilusión visual de una alfombra en el centro de la bóveda, que simula un suntuoso tejido pintado directamente sobre la superficie del techo.

Reemplazando el antiguo techo de madera, Laureti creó una impresionante maravilla de perspectiva ilusionista con juegos de luces y sombras que ahora se pueden admirar en toda su belleza tras haber sido limpiados.

Una restauración ejemplar, un modelo para el futuro

El proyecto fue posible gracias al patrocinio del capítulo de Nueva York de los Patrons of the Arts in the Vatican Museums y la Carlson Foundation, junto con el apoyo institucional de la presidencia de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano y su secretaría general.

La obra fue documentada íntegramente mediante escaneos láser y modelos 3D, convirtiéndose en una referencia internacional para la restauración de grandes decoraciones murales. Además, un estudio detallado de las capas de yeso permitió reconstruir la cronología exacta de los pasos en la realización de los frescos.

Morresi, de la Oficina de Investigación Científica de los Museos Vaticanos, resumió el espíritu del proyecto con palabras que evocan tanto la ciencia como la poesía: «Lo más emocionante es cómo los artistas del pasado lograron transformar la materia y la química en algo tan maravilloso».

La reapertura de la Sala de Constantino no solo restaura un espacio clave en el museo vaticano, sino que también devuelve a la humanidad una obra maestra del Renacimiento, testimonio del genio de Rafael.

Esta historia fue publicada originalmente por ACI Prensa, socio de noticias en español de CNA. Ha sido traducida y adaptada por CNA.

https://www.catholicnewsagency.com/news/265067/vatican-exhibits-raphael-s-legacy-with-the-reopening-of-the-hall-of-constantine



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