¿Cómo compartir la historia de Navidad con los niños?




  • Utilice técnicas de narración apropiadas para la edad para diferentes grupos de edad para transmitir la historia de Navidad de manera efectiva, incluidos libros ilustrados simples para niños pequeños y el contexto histórico para niños mayores.
  • Incorporar versículos bíblicos de los Evangelios para ayudar a los niños a comprender el significado de la historia de la Natividad, haciendo hincapié en temas de amor, humildad y alegría.
  • Involucre a los niños con actividades multisensoriales como representar la historia, crear manualidades y usar ayudas visuales para hacer que la historia de la Natividad sea memorable y significativa.
  • Integrar el nacimiento de Jesús en las tradiciones navideñas familiares a través de la narración, el servicio y la reflexión, ayudando a los niños a conectarse con el verdadero significado de la Navidad.
Esta entrada es la parte 36 de 42 en la serie La Navidad como cristiana

¿Cuáles son las formas apropiadas para la edad de contar la historia de Navidad a los niños?

Compartir la maravillosa historia del nacimiento de Cristo con nuestros pequeños es una tarea sagrada que requiere sabiduría y cuidado. Para nuestros hijos más pequeños, de 2 a 5 años, la simplicidad es clave. Utilice un lenguaje concreto y concéntrese en los elementos clave: María, José, el niño Jesús, el pesebre, la estrella. Los libros cortos con ilustraciones coloridas pueden captar su atención y despertar su imaginación. (Acosta-Tello, 2019)

A medida que los niños crecen hasta los 6-9 años, podemos introducir más detalles de los relatos del Evangelio. Involucrar sus sentidos haciendo que actúen partes de la historia. Déjalos tocar el heno así en el pesebre u oler incienso. Haga preguntas para ayudarles a conectarse emocionalmente: «¿Cómo crees que se sintió María cuando apareció el ángel?» «¿Cómo sería dormir en un establo?»

Para niños mayores de 10 a 12 años, podemos explorar el contexto histórico y cultural. Discuta por qué María y José tuvieron que viajar a Belén. Explicar las costumbres judías y el gobierno romano. Anímelos a imaginarse a sí mismos como personajes de la historia: un pastor, un posadero, un hombre sabio. ¿Qué habrían visto, oído y sentido?

A lo largo de todas las edades, recuerde que los niños aprenden a través de la repetición y las experiencias multisensoriales. Cuente la historia a menudo, de diversas maneras, a través de libros, canciones, obras de teatro y arte. Déjelos tocar figuras de la natividad, crear sus propias escenas estables y cantar villancicos. Lo más importante es transmitir el poderoso amor y alegría en el corazón de este evento milagroso. (Acosta-Tello, 2019)

Al adaptar nuestro enfoque a cada etapa del desarrollo, podemos plantar semillas de fe que florecerán a medida que los niños crezcan en comprensión. El objetivo no es solo impartir hechos para nutrir una relación de por vida con el Niño Jesús.

¿Qué versículos bíblicos puedo usar para enseñar a los niños sobre el nacimiento de Jesús?

Las Sagradas Escrituras nos ofrecen una vasta red de versículos para iluminar la historia del nacimiento de nuestro Salvador para los corazones y las mentes jóvenes. Consideremos algunos pasajes clave que pueden formar la base de nuestra enseñanza.

Del Evangelio de Lucas, tenemos el amado relato de la Natividad:

«Y dio a luz a su primogénito, lo envolvió en pañales y lo puso en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada» (Lucas 2, 7).

Este versículo refleja las humildes circunstancias del nacimiento de Jesús de una manera que los niños pueden visualizar. Podemos discutir cómo a pesar de que Jesús era un rey, nació en un establo simple.

El anuncio angelical a los pastores proporciona una sensación de asombro y alegría:

Y el ángel les dijo: No temáis, porque os traigo buenas nuevas de gran alegría que serán para todo el pueblo. Porque hoy os ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor» (Lucas 2, 10-11).

Aquí podemos destacar el amor de Dios por todas las personas, incluidos los pastores humildes, y el significado universal del nacimiento de Jesús.

Del Evangelio de Mateo tenemos la historia de los Reyes Magos:

«Y entrando en la casa, vieron al niño con María su madre, y se postraron y lo adoraron. Luego, abriendo sus tesoros, le ofrecieron regalos, oro, incienso y mirra» (Mateo 2:11).

Este versículo nos permite discutir cómo las personas de lejos reconocieron la importancia de Jesús y le trajeron dones especiales.

Para los niños mayores, podríamos introducir versículos proféticos del Antiguo Testamento, tales como:

«Porque a nosotros nos ha nacido un hijo, nos ha sido dado un hijo; Y el gobierno estará sobre sus hombros, y su nombre será llamado Consejero Maravilloso, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz." (Isaías 9:6)

Esto ayuda a los niños a comprender que la venida de Jesús formaba parte del plan a largo plazo de Dios para la humanidad.

¿Cómo puedo hacer que la historia de la Natividad sea atractiva para los niños pequeños?

Para que la historia de la Natividad realmente cobre vida para nuestros jóvenes, debemos involucrar sus corazones, mentes y sentidos. Recuerde, los niños aprenden mejor a través de la participación activa y las experiencias multisensoriales.

Considere el uso de técnicas de narración que capturen su imaginación. Usa diferentes voces para los personajes, incorpora efectos de sonido o usa accesorios simples. Por ejemplo, envuelva una muñeca en una manta para representar al bebé Jesús, o use una linterna como la estrella de Belén. Esto ayuda a los niños a visualizar y conectarse con la historia a nivel personal. (Acosta-Tello, 2019)

Anime a los niños a participar en la narración. Pueden desempeñar diferentes funciones: María montada en un burro, pastores observando sus rebaños, ángeles cantando. Esta participación kinestésica les ayuda a interiorizar la historia y la hace más memorable. Incluso puedes crear disfraces simples o usar artículos cotidianos como accesorios para mejorar su experiencia.

Utilice ayudas visuales para apoyar su narración. Los libros ilustrados con bellas ilustraciones pueden cautivar a las mentes jóvenes. Los tableros de fieltro te permiten mover personajes mientras narras. Un conjunto de nacimientos adaptado a los niños les ofrece objetos tangibles con los que interactuar a medida que aprenden sobre el papel de cada personaje en la historia. (Acosta-Tello, 2019)

Incorporar canciones y rimas relacionadas con la Natividad. La música tiene una poderosa capacidad para involucrar a los niños y ayudarlos a recordar detalles clave. Los villancicos simples como «Away in a Manger» o «Silent Night» pueden reforzar los elementos de la historia al tiempo que crean un ambiente alegre.

Haga preguntas abiertas a lo largo de la narración para mantener a los niños comprometidos y pensando críticamente. «¿Por qué crees que Dios eligió pastores para escuchar las buenas nuevas primero?» «¿Cómo crees que se sintieron María y José cuando no pudieron encontrar un lugar para quedarse?», Esto ayuda a los niños a relacionarse con los personajes y comprender el significado de la historia a un nivel más profundo.

Por último, conecte la historia con las propias vidas y experiencias de los niños. Ayúdalos a entender que Jesús fue una vez un bebé como ellos, que sus padres lo amaban así como sus padres los aman. Discuta cómo podemos mostrar amor a los demás, al igual que Dios mostró amor al enviar a Jesús.

Al utilizar estas técnicas atractivas, creamos no solo una lección, una experiencia que toca los corazones de los niños y planta semillas de fe que pueden crecer a lo largo de sus vidas.

¿Cuáles son algunas manualidades navideñas divertidas que refuerzan la historia bíblica?

Participar en actividades creativas puede ser una manera maravillosa de profundizar nuestra comprensión y apreciación de la historia de la Natividad. Exploremos algunos oficios que no solo aportan alegría, sino que también refuerzan la narrativa bíblica del nacimiento de nuestro Salvador.

Considere la posibilidad de crear una escena de nacimiento simple utilizando materiales que se encuentran fácilmente en su hogar. Los niños pueden hacer figuras de María, José y el bebé Jesús usando pinzas para la ropa o rollos de papel higiénico. Los establos de palos artesanales se pueden construir, y las bolas de algodón pueden representar a las ovejas. A medida que elaboran cada elemento, discutan su significado en la historia. Esta actividad práctica ayuda a los niños a visualizar el entorno y los personajes mientras fomenta un sentido de conexión personal con la narrativa.

Otra nave significativa es la creación de una estrella de Belén. Usando cartón, papel de aluminio y brillo, los niños pueden crear su propia estrella brillante. Mientras trabajan, hablen de cómo la estrella guió a los sabios a Jesús. Este oficio puede servir como un recordatorio de que Jesús es la luz del mundo, guiándonos en nuestras propias vidas.

Para un oficio que incorpora la Escritura, considere hacer adornos de versículos bíblicos. Escriba o imprima versos clave sobre el nacimiento de Jesús en círculos de papel y, a continuación, deje que los niños los decoren con marcadores, pegatinas o purpurina. Al crear estos, discuta el significado de cada versículo. Estos adornos se pueden colgar en el árbol de Navidad, sirviendo como hermosos recordatorios del verdadero significado de la Navidad.

Una actividad rica en sentido sensorial es la creación de un arte de «bebé Jesús en un pesebre». Use una caja pequeña o un plato de papel para el pesebre, lleno de heno real o papel triturado. Moda de un niño Jesús de la arcilla de modelaje o un bastón de caramelo envuelto. Esta experiencia táctil ayuda a los niños a conectarse con las humildes circunstancias del nacimiento de Cristo.

Por último, considere hacer un calendario de adviento de cadena de papel. En cada enlace, escribe un evento de la historia de la Natividad o una forma de mostrar amor a los demás. Retire un enlace cada día antes de Navidad, leyendo el mensaje y discutiendo su significado. Esta actividad genera anticipación al tiempo que refuerza la historia y sus lecciones a lo largo del tiempo.

Recuerde, el objetivo de estas manualidades no es el compromiso perfecto con la historia y su significado. Fomentar la creatividad y la expresión personal. Utilice estos momentos de la creación como oportunidades para la discusión, la reflexión y la oración. De este modo, no solo contamos la historia del nacimiento de Cristo, sino que ayudamos a los niños a interiorizar su poderoso mensaje de amor y esperanza.

¿Cómo pueden las familias incorporar el nacimiento de Jesús en sus tradiciones navideñas?

La celebración del nacimiento de nuestro Salvador debe ocupar un lugar central en nuestras tradiciones navideñas familiares. Exploremos formas de tejer el poderoso misterio de la Encarnación en el tejido de nuestras festividades navideñas.

Considere hacer de la lectura de la historia de la Natividad de los Evangelios una parte central de su reunión de Nochebuena o Día de Navidad. Reúna a la familia alrededor, tal vez a la luz de las velas, y tome turnos para leer de Lucas 2 o Mateo 1-2. Para los niños más pequeños, una Biblia infantil ilustrada puede hacer que la historia sea más accesible. Este simple acto fundamenta la celebración en las Escrituras y nos recuerda a todos la verdadera razón de nuestro gozo. (Acosta-Tello, 2019)

Otra hermosa tradición es la creación de una escena de la Natividad juntos como una familia. Esto se puede hacer gradualmente durante todo el Adviento, agregando figuras cada día y discutiendo su papel en la historia. En Nochebuena, coloque al niño Jesús en el pesebre. Esta representación visual sirve como un punto focal para la reflexión y la oración a lo largo de la temporada.

Considere la posibilidad de incorporar actos de servicio y generosidad en sus celebraciones, inspirados en el don de Dios de su Hijo. Como familia, elija una organización benéfica para apoyar, ser voluntario en un refugio local o crear paquetes de atención para los necesitados. Discuta cómo estas acciones reflejan el amor que Dios mostró al enviarnos a Jesús.

Los calendarios de Adviento pueden ser una forma maravillosa de anticiparse a la Navidad mientras se enfocan en su significado espiritual. Cree o compre un calendario que incluya lecturas diarias de las Escrituras, reflexiones o pequeños actos de bondad para realizar. Esto ayuda a toda la familia a preparar sus corazones para la venida de Cristo.

Las oraciones de Nochebuena o de la mañana de Navidad pueden ser una poderosa tradición familiar. Reúnanse para agradecer a Dios por el don de Su Hijo y para reflexionar sobre el año pasado y el venidero. Puedes encender una vela de Cristo como símbolo de la presencia de Jesús en tu hogar y en tu corazón.

Caroling o asistir a un concierto de Navidad puede ser una manera alegre de celebrar a través de la música. Muchos villancicos cuentan maravillosamente la historia del nacimiento de Cristo. Discuta las letras con sus hijos, ayudándoles a comprender los significados más profundos detrás de las melodías familiares.

Por último, considere formas de extender la celebración más allá del 25 de diciembre. En muchas tradiciones cristianas, la temporada navideña continúa hasta la Epifanía el 6 de enero. Aproveche este tiempo para seguir reflexionando sobre el significado del nacimiento de Cristo y sus implicaciones para nuestras vidas.

Recuerde, que el aspecto más importante de cualquier tradición es el amor y la fe que la infunden. Cualesquiera que sean las prácticas que elijas, deja que sean oportunidades para acercarnos unos a otros y al Niño Jesús cuyo nacimiento celebramos.

¿Qué libros infantiles explican mejor el verdadero significado de la Navidad?

Una excelente opción es «The Christmas Story», de Jane Werner Watson, bellamente ilustrada por Eloise Wilkin. Esta narración clásica presenta la narración de la Natividad con reverencia y calidez, ayudando a los niños a visualizar las humildes circunstancias del nacimiento de Jesús. La suave prosa y las tiernas imágenes invitan a los lectores jóvenes a reflexionar sobre el milagro de que Dios se haga hombre.

Para una opción más contemporánea, «La historia de la Navidad», de Patricia A. Pingry, ofrece una explicación sencilla pero poderosa de por qué celebramos la Navidad, conectando el nacimiento de Cristo con el amor de Dios por la humanidad. Su lenguaje claro lo hace ideal para preescolares que apenas comienzan a comprender el concepto.

Los niños mayores pueden apreciar «La leyenda del bastón de caramelo» de Lori Walburg, que entrelaza la historia navideña con el simbolismo de este amado regalo navideño. Proporciona un puente entre los aspectos seculares y sagrados de la temporada.

Para las familias que deseen explorar el contexto más amplio de la historia de la salvación, «The Jesus Storybook Bible», de Sally Lloyd-Jones, ilustra maravillosamente cómo «cada historia susurra su nombre», que culmina en la Natividad. Su lenguaje poético y su enfoque en el amor de Dios lo hacen profundamente conmovedor para todas las edades.

Los libros más impactantes son aquellos que no solo transmiten hechos que agitan el corazón. Busque historias que hagan hincapié en el gran amor de Dios al enviar a su Hijo, la humildad del nacimiento de Cristo y la alegría que aporta a todas las personas. Léanlos juntos como una familia, haciendo una pausa para discutir y reflexionar. De esta manera, estos libros se convierten no solo en fuentes de catalizadores de información para el crecimiento espiritual y la unión familiar durante esta estación sagrada.

¿Cómo enseñaron los Padres de la Iglesia a compartir el nacimiento de Cristo con los niños?

San Juan Crisóstomo, conocido como el «boca de oro» por su elocuencia, hizo hincapié en el uso de imágenes vívidas y ejemplos identificables al enseñar a los niños. En sus homilías, a menudo se dirigía directamente a los «pequeños», invitándolos a imaginarse presentes en la Natividad. Alentó a los padres a hacer que la historia cobrara vida a través de narraciones dramáticas y recreaciones simples en el hogar.

San Agustín, en sus sermones, destacó la importancia de la maravilla y el asombro al transmitir el nacimiento de Cristo a los niños. Instó a los adultos a cultivar su propio sentido de asombro ante la Encarnación, creyendo que esta maravilla genuina inspiraría naturalmente a los jóvenes. Agustín también abogó por la enseñanza a través de preguntas, guiando suavemente a los niños a descubrir las poderosas verdades de la Natividad por sí mismos.

El gran catequista San Cirilo de Jerusalén enfatizó el uso de todos los sentidos en la enseñanza. Alienta el uso de ayudas visuales, como iconos de la Natividad, e incluso sugiere que los niños toquen y sostengan objetos relacionados con la historia (paja, lana o pequeñas figuras) para que la experiencia sea más tangible y memorable.

San Gregorio Magno, conocido por su sabiduría pastoral, aconsejó adaptar el mensaje al nivel de comprensión del niño. Sugirió comenzar con los elementos más básicos de la historia para los más pequeños, introduciendo gradualmente conceptos teológicos más complejos a medida que el niño maduraba.

Común a todos estos Padres fue un énfasis en la alegría y el amor en el corazón de la historia de la Natividad. Enseñaron que el nacimiento de Cristo no debe presentarse como un acontecimiento histórico lejano como una realidad presente que afecta a la vida de cada niño.

En nuestro contexto moderno, podemos inspirarnos en estos antiguos maestros. Esforcémonos por involucrar la imaginación de los niños, evocar su sentido de asombro, involucrar a todos sus sentidos y adaptar nuestra enseñanza a su etapa de desarrollo. Sobre todo, transmitamos el inmenso amor de Dios que revela el nacimiento de Cristo, permitiendo que este amor divino toque los corazones de nuestros pequeños.

¿Cuáles son las formas sencillas de explicar el nacimiento de Jesús a los niños en edad preescolar?

Al compartir la maravillosa historia del nacimiento de Jesús con nuestros hijos más pequeños, debemos hablar tanto a sus corazones como a sus mentes. Aquí hay algunas formas simples pero poderosas de transmitir este misterio a los preescolares:

Comience con amor. Explique que Dios ama tanto a cada niño que quiso acercarse a nosotros. Así como los padres del niño los aman y quieren estar cerca de ellos, Dios envió a Jesús a estar con nosotros debido a su gran amor.

Usa comparaciones concretas. Describir cómo María y José tuvieron que viajar lejos de casa, como ir en un viaje largo. Explique que Jesús nació en un establo, un lugar donde vivían los animales, porque no había lugar en ningún otro lugar. Esto ayuda a los niños a visualizar las humildes circunstancias del nacimiento de Cristo.

Enfatice la alegría de un nuevo bebé. La mayoría de los niños en edad preescolar pueden relacionarse con la emoción de un nuevo bebé en la familia. Describa cómo María y José se alegraron de dar la bienvenida al bebé Jesús, al igual que celebramos cuando llega un nuevo bebé.

Introducir el concepto de regalos. Explique que los sabios trajeron regalos especiales para el niño Jesús porque Él era muy importante. Esto puede llevar a discusiones sobre cómo podemos dar regalos de amor a Jesús siendo amables con los demás.

Usa experiencias sensoriales. Deje que los niños toquen el heno o la paja para imaginar el pesebre. Canta canciones de cuna suaves como María podría haber cantado al niño Jesús. Mira las estrellas y habla de la estrella especial que llevó a la gente a Jesús.

Mantenlo simple y repetitivo. Centrarse en los elementos clave: María, José, el niño Jesús, el establo, los pastores y los sabios. Repita estos elementos a menudo, ya que los niños pequeños aprenden a través de la repetición.

Conéctalo a sus vidas. Ayude a los niños a ver cómo se relaciona el nacimiento de Jesús con ellos. Explique que Jesús fue una vez un niño pequeño como ellos, y que Él los entiende y los ama.

Usa ayudas visuales. Los conjuntos de natividad simples, los libros ilustrados o las historias de fieltro pueden ayudar a que la narrativa sea más concreta para las mentes jóvenes.

Fomenta el asombro y las preguntas. Permita que los niños expresen sus pensamientos y hagan preguntas sobre la historia. Su curiosidad natural puede conducir a discusiones significativas.

Sobre todo, transmitir la alegría y el amor en el corazón de la Natividad. Deja que tu propio sentido de asombro y gratitud brille mientras compartes esta hermosa historia. Recuerde que, a esta edad, el objetivo no es la precisión teológica, sino plantar semillas de fe y amor que crecerán a lo largo de la vida del niño.

¿Cómo puedo usar imágenes para ayudar a los niños a entender la historia de la Natividad?

Las ayudas visuales pueden ser herramientas poderosas para ayudar a los niños a comprender el poderoso misterio del nacimiento de Cristo. Al involucrar sus sentidos e imaginación, podemos hacer que la historia de la Natividad cobre vida en sus corazones y mentes.

Considere el uso de un conjunto de Natividad amigable para los niños. Permita que los niños manejen y organicen las figuras mientras cuenta la historia. Esta experiencia táctil les ayuda a conectarse con los personajes y eventos. Anímelos a volver a contar la historia con sus propias palabras utilizando las figuras, fomentando una comprensión más profunda a través de la participación activa.

Los libros ilustrados con bellas ilustraciones pueden cautivar la atención de los niños y ayudarles a visualizar el entorno y los personajes. Elija libros con obras de arte que sean a la vez reverentes y atractivos para los niños. Mientras lee, tómese el tiempo para discutir las imágenes, preguntando a los niños qué notan y cómo las imágenes los hacen sentir.

Crear una historia de fieltro simple puede ser otra herramienta visual efectiva. Recorte las figuras de fieltro que representan a María, José, el niño Jesús, los pastores y los sabios. Mientras narras la historia, invita a los niños a colocar las figuras en el tablero. Este enfoque interactivo les ayuda a seguir la secuencia de eventos y refuerza su comprensión.

Considere la posibilidad de utilizar un árbol de Jesse, que representa visualmente el árbol genealógico de Jesús y la historia de salvación que condujo a su nacimiento. Cada día en Adviento, agregue un nuevo adorno que represente una figura o evento bíblico. Esto ayuda a los niños a ver cómo encaja la Natividad en la historia más amplia del amor de Dios por la humanidad.

Para los niños mayores, los mapas pueden ser una valiosa ayuda visual. Muéstrales dónde se encuentran Nazaret, Belén y Egipto. Rastrear el viaje de María y José, ayudando a los niños a apreciar la distancia recorrida y los desafíos a los que se enfrenta la Sagrada Familia.

Los proyectos de arte también pueden reforzar la comprensión. Haga que los niños creen sus propias escenas de la Natividad utilizando materiales simples como papel, crayones o arcilla. Mientras trabajan, debatan los diferentes elementos que incluyen y por qué son importantes para la historia.

Considere la posibilidad de utilizar velas para representar diferentes aspectos de la historia, tal vez encendiendo una nueva vela cada vez que introduzca un nuevo personaje. Esto puede crear una sensación de anticipación y ayudar a los niños a enfocarse en cada parte de la narrativa.

Recuerde, el objetivo no es solo transmitir información para evocar asombro y amor. Elija imágenes que no solo ilustren los hechos, sino que también capturen la belleza y el misterio de la Encarnación. Deje que su propio sentimiento de asombro brille mientras presenta estas ayudas visuales, invitando a los niños a maravillarse del gran amor de Dios que se hizo visible en el nacimiento de Jesús.

¿Qué actividades pueden ayudar a los niños a recordar la verdadera razón de la Navidad?

Una hermosa tradición es crear un «Kindness Manger». Proporcione un pequeño pesebre y un manojo de paja o hilo. Cada vez que un niño realiza un acto de bondad o amor, puede colocar un pedazo de paja en el pesebre. Explique que a través de estas acciones amorosas, están preparando sus corazones para recibir a Jesús, al igual que María y José prepararon el pesebre. En la víspera de Navidad, coloque una figura del bebé Jesús en el pesebre ahora suave, simbolizando cómo nuestros actos de amor hacen espacio para Cristo en nuestras vidas.

Los calendarios de Adviento pueden ser herramientas maravillosas cuando se usan cuidadosamente. En lugar de los chocolates habituales, llene cada día con un pequeño trozo de papel que contenga un verso de la Biblia sobre el nacimiento de Jesús o un simple acto de servicio que realizar. Esto ayuda a los niños a anticipar la Navidad a través de la reflexión y la acción, en lugar del mero consumo.

Anime a los niños a participar en dar a los demás, tal vez eligiendo un regalo para un niño necesitado o ayudando a preparar una comida para un vecino solitario. Explique cómo estas acciones reflejan la generosidad de Dios al darnos a Jesús. Esto ayuda a los niños a entender la Navidad como una temporada de dar, no solo de recibir.

Organice un juego sencillo de la Natividad, que permita a los niños asumir los roles de María, José, pastores y ángeles. El proceso de ensayar y actuar ayuda a interiorizar la historia, aunque los trajes y accesorios la hacen más tangible y memorable.

Cree un rincón de oración en su hogar con una escena de la Natividad como su punto focal. Anime a los niños a pasar unos momentos tranquilos allí cada día, tal vez encendiendo una vela y diciendo una oración simple. Esto fomenta un espíritu de reflexión y ayuda a los niños a desarrollar una conexión personal con la historia de Navidad.

Hornear y decorar «pasteles de cumpleaños para Jesús» puede ser una manera alegre de subrayar que la Navidad es, en esencia, una celebración del nacimiento de Cristo. Mientras trabaja, debata cómo celebramos el nacimiento de Jesús al igual que celebramos los cumpleaños de quienes amamos.

Finalmente, considere una tradición familiar de leer la historia de Navidad de los Evangelios en la víspera de Navidad o por la mañana. Permita que los niños hagan preguntas y compartan sus pensamientos. Este simple acto refuerza que en medio de todas las festividades, el nacimiento de Jesús es el verdadero corazón de nuestra celebración.

Recuerde, que su propia actitud y enfoque durante esta temporada influirá en gran medida en los niños a su cuidado. Deje que su alegría en el nacimiento de Cristo sea evidente, y los niños naturalmente se sentirán atraídos por el verdadero significado de la Navidad. Que estas actividades ayuden a cultivar en el corazón de nuestros hijos un amor profundo y duradero por Cristo Niño.

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