La Biblia contiene pasajes que con frecuencia se interpretan como que abordan la homosexualidad, aunque sus significados e implicaciones son temas de debate entre los estudiosos.
Mientras que algunas denominaciones sostienen que la Biblia condena explícitamente la homosexualidad como un pecado, otros argumentan que estas interpretaciones están influenciadas por contextos históricos y culturales en lugar de mandatos bíblicos directos.
La figura de Jesucristo no está registrada en la Biblia como habiendo comentado directamente sobre la homosexualidad, lo que agrega otra capa de complejidad a la interpretación de la postura del cristianismo sobre este tema.
Los debates continúan dentro de las comunidades religiosas sobre si los textos bíblicos apoyan u se oponen al matrimonio entre personas del mismo sexo, y cómo reconciliar estas enseñanzas con la comprensión moderna del amor, la aceptación y las relaciones humanas.